Analizando (no científicamente) a J.M. Mulet

Hace unos meses me encontré en el País Semanal con un artículo acerca del psicoanálisis que me dejó indignada, frustrada y dolida.

El artículo se llama “Analiazando (cinetíficamente) a Freud” y lo podéis encontrar en el siguiente enlace:

Analizando cientificamente a Freud

Hoy en día, cualquier tratamiento que se asemeje al modelo médico, farmacológico y protocolarizado, tiene mucha más prensa que cualquier otro.

Sin embargo, la visión que se tiene del psicoanálisis está tan desvirtuada que bien pareciera que se tratara de hacer brujería.

Y, hay que hacer hincapié en que la terapia ha demostrado ser, para algunas enfermedades, mucho más eficaz que el tratamiento farmacológico. Incluso más eficaz que, como se suele pensar, la combinación de fármacos y terapia.

En primer lugar, en las universidades se demoniza el psicoanálisis. Por lo tanto, sé que es fácil desestimarlo. Para comprenderlo, sin embargo, hace falta tiempo, paciencia y un buen guía.

En el psicoanálisis hay que sumergirse sin pretensiones para lograr entrever sus aciertos y fallos pasándolos por el colador del propio criterio.

Es cierto que tanto su dialéctica, como sus teorías son tan complejas y crípticas que es fácil que nos surja en algún momento la pregunta de; pero Freud, colega, ¿tú que te has fumado?

La respuesta, por cierto, era cocaína. Pero eso no implica, ni de lejos, que en el psicoanálisis no haya nada, o mucho, rescatable.

¿Quién es J. M. Mulet?

El escritor de este artículo es José Manuel Mulet, licenciado en Química y Doctor en Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad de Valencia.

También escritor de numerosos libros como “Comer sin miedo”, “Medicina sin engaños” o “Transgénicos sin miedo: todo lo que necesitas saber de ellos de mano de la ciencia”.

Estoy segura de que realiza un trabajo nada despreciable en su campo, aunque no me he leído ninguno de sus libros (si alguno lo ha hecho me puede informar).

No obstante, parece una de esas mentes que se restringen estrictamente a lo “demostrable” mediante ciencia. Y, sin querer o queriendo, peca de los mismos aires de grandeza de los que pecaba Freud, pero sin ser Freud, lo cual es mucho más peligroso.

¿Qué dice el psicoanálisis?

El primer problema es que Mulet pretende analizar a Freud bajo un paradigma bajo el que ni el mismo Freud, ni ninguno de sus seguidores, ha pretendido ser analizado: el paradigma científico actual.

Por mi parte no soy un verdadero hombre de ciencia, ni un observador, ni un experimentador, ni un pensador. Por temperamento yo sólo soy un conquistador, un explorador, si prefieres ese término; con toda la curiosidad, la audacia y la tenacidad que caracterizan a esa clase de hombres. S. Freud

Es cierto que lo más palpable del psicoanálisis, cuando uno no está dispuesto a zambullirse en él, lo encontramos en las películas de Woody Allen o Hitchcock, o en algunos cuadros surrealistas. Esto parece acercarlo más al arte que a la ciencia, a la ficción que a la realidad.

Sin embargo, no debemos olvidar que el propio Freud no tenía pretensiones de que su “arte” se convirtiera en ciencia. Hoy empieza a cumplir los requisitos para testarse, aunque en mi humilde opinión, la labor terapéutica tiene mucho más de artístico que de científico. Puedes leer mi artículo ¿Es la psicología una ciencia?

J.M. Mulet hace afirmaciones en su artículo tales como “detrás de una depresión no tiene porqué haber ningún sentimiento o trauma, sino un problema de neurotransmisores cerebrales”.

Una frase digna del cuñadismo más casposo que ignora que una visión mucho más superada que la de Freud es la del determinismo biológico o el dualismo cartesiano.

Este señor, afirma que la premisa de que los problemas se pueden solucionar en terapia (en este caso psicoanalítica), ha supuesto un retraso de décadas en la investigación para otro tipo de tratamientos médicos y farmacológicos que pueden ser más útiles que interminables sesiones de terapia.

Esta afirmación es algo osada. No podemos negar a Freud los avances que hizo en el campo de la psicología. Sin él, la clínica tal y como la conocemos hoy en día; la cura mediante la palabra, no existiría.

Antes de eso, la psicología era puramente experimental; perros, ratas y laboratorios.

Darle el valor que se merecen al vínculo y el diálogo terapéutico, a la escucha, a la subjetividad, a la historia personal, a las emociones y a todo lo que hoy consideramos imprescindible en terapia es un logro freudiano.

Además, hay conceptos que hoy en día se usan indiscutiblemente y que fueron descubrimiento de Freud: la transferencia y contratransferencia, los mecanismos de defensa o el inconsciente.

Una opinión arriesgada

Por otro lado, cuando ponemos la medicación como la panacea, corremos el mismo riesgo que cuando ponemos como la panacea cualquier otro marco teórico. Se excluyen los errores, los efectos colaterales, los casos en los que la medicación no funciona, o en los que simplemente no es suficiente, el sufrimiento subjetivo, otras oportunidades de tratamiento… En fin, que se excluye casi todo.

Y es conveniente recordar que para alcanzar la medicación que facilite la vida a todas las personas que padecen psicosis, trastornos depresivos, trastornos de ansiedad, etc. Fueron necesarios muchos experimentos y muchas de las medicinas que salieron al mercado tuvieron, y aún tienen, consecuencias terribles para la vida de estas personas.

Y no digo que la terapia hubiera hecho por estas personas más ni menos (aunque empieza a demostrarlo). Simplemente que la medicación no es la única opción ni, por invasiva, la más deseable.

Mulet, un hombre de ciencia, que debería saber lo complicado que es aislar variables en cualquier estudio, hace afirmaciones tramposas como “De la misma manera que nadie atribuiría un infarto o una dolencia cardíaca a un desengaño sentimental…”.

En este sentido, efectivamente nadie tiene un infarto sólo por haber tenido una situación traumática, del mismo modo que nadie lo tiene por comer carne roja, pero es cierto que tanto las situaciones traumáticas como la carne roja son buenas variables para predecir la probabilidad de sufrir un infarto en la adultez.

Estoy segura de que ceñirse a la ciencia más purista es igual de erróneo que ceñirse al psicoanálisis. Porque precisamente en la diversidad teórica están las posibilidades de evolución.

Cualquier otra escuela tiene probabilidades similares de resultar un acierto o un fracaso. No hemos de olvidar que en la psicología lo importante es el factor humano, y siempre hay una proporción de malos (y buenos) profesionales en todos los ámbitos.

Sí, incluido en la ciencia.

La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas. S. Freud

Por último, me gustaría hacer un apunte acerca de su desestimación de la teoría de la interpretación de los sueños.

Si bien es cierto que quizás Freud no tuviese la clave para interpretar el contenido onírico, no es menos cierto que los contenidos no son, ni mucho menos, aleatorios o carentes de significado. Otra cosa es, que los significados sólo puedan ser interpretados por el sujeto soñante.

Está claro que su interpretación dista mucho de ser tan precisa como la de una radiografía, pero eso no quiere decir que no tengan un valor individual y muy útil para la terapia.

Que no te engañen

Tirar a la basura todo el psicoanálisis porque las ideas de Freud hayan quedado algo obsoletas es injusto. Analizar al Freud bajo el prisma moderno no tiene sentido. Y del mismo modo no hemos de limitar el psicoanálisis a Freud.

El psicoanálisis más ortodoxo prácticamente está erradicado a día de hoy. Es una escuela que ha seguido un camino muy largo, desde el que se han desarrollado diferentes perspectivas. Freud puso la primera piedra, pero que para nada se restringe a su saber.

Anna Freud, Winnicott, Jung, Melanie Klein, Adler, Erich Fromm o Lacan, son sólo algunos de sus seguidores más destacados que han contribuido enormemente al desarrollo del campo de la psicología. De manera que, hoy en día, aunque no seas psicoanalista, es fácil que utilices muchas de sus técnicas o aportes teóricos.

3/5 (1 Review)

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4 comentarios en «Analizando (no científicamente) a J.M. Mulet»

  1. Mario Bunge tb despreciaba el psicoanálisis ..
    Mi pregunta es la siguiente..por qué se evalúan los resultados de la psicología u psiquiatría modernas.???Es realmente una ciencia el psicoanálisis ?? Utiliza y aplica el método científico ???

    Responder
    • Hola Jesús,

      Pues como tal no lo es, por lo que tú dices de que no aplica el método científico. Aunque sé que últimamente se han preocupado más por validar algunos de sus resultados y empiezan a acumular cierta evidencia.

      Creo que no debemos de perder de vista la efectividad o eficacia de determinadas terapias, pero eso no impide que podamos nutrirnos de diversas herramientas de otros enfoques. Al final, lo que tiende a ocurrir es que las diferentes escuelas ponen nombres distintos a los mismos fenómenos.

      Lo más sensato, pienso, es tener la mente abierta y no apegarse demasiado a determinado paradigma sólo porque nos haga sentir más cómodos. Seguir revisando su utilidad a medida que lo exploramos y ser muy consciente de nuestros propios sesgos.

      Un abrazo.

      Responder
  2. Hola Beatriz,

    Te recomiendo que leas cualquiera de sus obras, en especial medicina sin engaños, más relacionado con este tema. Creo que el término «cuñado» que has usado puede cambiar bastante cuando conozcas su nivel de razonamiento y conocimiento.
    En “detrás de una depresión no tiene porqué haber ningún sentimiento o trauma, sino un problema de neurotransmisores cerebrales” el «no tiene por qué» indica que no es 100% , por lo que es bastante precavido en su afirmación.

    La razón no cura, supura el inconsciente, ente de mis ataduras..

    Un saludo

    Responder
    • Hola Rubén,

      Muchas gracias por tu comentario y por aportarme una visión diferente. Si te soy sincera lo escribí hace ya años y no necesariamente coincido con las acciones de la persona que fui jaja. Seguramente ahora no criticaría a otro profesional del ámbito de la salud por desnortadas que me parezcan sus intervenciones (y mucho menos en esos términos). Teniendo en cuenta, además, lo que tú dices y es que desconozco la obra de este autor. Tendré en cuenta la recomendación para un futuro, por supuesto.

      Un fuerte abrazo.

      Responder

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