¿Hablamos?

Cuéntame cuál es, lo que los psicólogos llamamos tu motivo de consulta.

 ¿Para qué quieres venir a terapia? 

También puedes usar el formulario para preguntarme cualquier duda que tengas acerca de la terapia o si prefieres hablar conmigo directamente llámame. No tengo secretaria, así que salvo que me roben el móvil te contestaré yo. 

Importante: antes de preguntarme cualquier cosa lee las preguntas frecuentes que he dejado justo debajo del formulario. La mayoría de dudas las puedes resolver ahí y me harás un favor no saturándome la bandeja de entrada lo cual te agradezco inmensamente. 

Si tu problema es específicamente la ansiedad y tienes dudas acerca de si la terapia te podría venir bien, visita antes este enlace.

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  • Responsable Beatriz De Ureta Agüera .
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  • Destinatarios Beatriz De Ureta Agüera.
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Preguntas frecuentes

Lo primero: si hubiera encontrado un método infalible que hace desaparecer los problemas psicológicos en 10 sesiones en vez de estar contándote esto estaría forrada, viviendo en algún idílico destino mientras vendo mis soluciones «cambiavidas» por Internet.

Simulación de mi vida como nómada digital cuando encuentre la solución definitiva para eliminar la ansiedad en 5 sencillos pasos.

 

Ahora, respondiendo honestamente a cuánto tiempo necesitarás de terapia: no lo sé.

Siento decepcionarte, pero es imposible para mí siquiera aproximarlo.

¿Cuánto tarda uno en aprender a sentirse seguro? Pues depende de muchas cosas, pero, sobre todo, de las experiencias de seguridad/inseguridad que hayas acumulado y de las que empieces a acumular a partir de ahora. Aprendemos por repetición, lo bueno y lo malo. 

Piensa lo siguiente: ¿Cuánto tarda alguien en aprender a tocar un instrumento? Y si, por ejemplo, has aprendido a tocar la guitarra con la mano mal colocada, ¿cuánto tardas en reaprender a colocar la mano de otra forma?

Ahora imagina que ese instrumento eres tú.

Sólo te diré que depende de tus objetivos. Hay personas que en cuanto se encuentra un poco mejor abandonan y otras (como yo) que le pillan el gustillo y se tiran tres años.

Para mí la terapia es como ir al gimnasio. Una forma de mantener mi mente y mi vida en orden. Con una salvedad: lo que aprendes en terapia te lo llevas incorporado y cuanto más lo practicas fuera mejores resultados ves.

Por mi parte, haré todo lo posible para que la terapia sea eficiente, es decir, que dure el menor tiempo posible.

Pero no son tres sesiones. De verdad.

No quiero transmitir ese mensaje o hacerte perder el tiempo con una sesión de lo que los psicólogos llamamos «ajuste de expectativas respecto a la terapia».

Yo necesité terapia y la experiencia me demuestra que, especialmente para trastornos relacionados con el miedo, es mucho más útil y efectiva que ser un lobo solitario. 

Además, la mayoría de los artículos de Internet o libros de autoayuda se centran en técnicas muy concretas que requieren mucho esfuerzo, disciplina y constancia.

De entre las cuales, muchas resultan inefectivas para combatir ciertos problemas como la ansiedad o las fobias.

Por si no fuera suficiente, cuando estamos en plena crisis solemos leer de aquí y de allí sin practicar la mitad de las cosas y sin saber discriminar lo que es bueno de lo que no. Total, que acabamos como pollo sin cabeza.

¿Y qué ocurre entonces cuando no tenemos fuerza voluntad o estas cosas no nos funcionan? Digo lo de la fuerza de voluntad porque muchas veces estas estrategias requieren que «luches contra ti mismo y tus emociones» y como estas emociones no están sanadas, la lucha puede durar toda la vida.

Te contaré un secreto: en realidad la terapia no va (por lo menos en su mayoría) de aprender herramientas, ni de recibir consejos, ni de aplicar algún método súper efectivo, porque naturalmente para eso puedes leer en Internet o cualquier libro.

Va de que las historias se cuenten, de que los sentimientos se expresen, de que los bloqueos comiencen a fluir, va de crear un vínculo contigo mismo, de redescubrirte y de adquirir un nuevo sentido del Yo.

“…Los enormes esfuerzos de investigación empírica han fracasado al intentar correlacionar resultados positivos con técnicas específicas (o modelos de psicoterapia) y sugieren que estas correlaciones jamás aparecerán… la efectividad de una psicoterapia se debe sobre todo a los factores del cliente y la relación terapéutica, no a la expertise, ni a las técnicas utilizadas de cualquier orientación teórica en particular…”. The Heart and Soul of Change: What Works in Therapy, APA (Asociación de Psicología Americana, 2010).

Al cerebro se le enseña con la experiencia.

Por eso habrás oído que es mucho más importante practicar algo que leer sobre ello. Si no dejas de tener ansiedad le estás enseñando a tu cerebro que no tienes el control, que estás inseguro.

Aun así, yo ¿qué te voy a decir? Aquí hay un conflicto de intereses clarísimo.

Así que mira, tú prueba, no te digo que no te vaya a ir bien sin mí. Y si en algún momento decides lanzarte, estaré aquí mismo.

Desde luego.

El compromiso es contigo, no conmigo.

De hecho, tengo una máxima y es que en mis sesiones no harás nada que no quieras hacer. Incluido, como es obvio, venir a terapia.

No nos engañemos, ambos sabemos que ningún psicólogo te puede retener contra tu voluntad. Si no obtienes resultados, simplemente te irás.

Pero es que, además, mi objetivo es que puedas vivir de la manera más autónoma, libre y adulta posible. Así que considero fundamental que puedas implicarte y decidir sobre tu propio proceso de terapia.

El precio por sesión individual de 1 hora aproximadamente, son 60€.

También tienes un bono de 5 sesiones por 250€ (50€/sesión), cuya única condición es que lo consumas en un máximo de 2 meses (8 semanas).

En realidad, por experiencia, sé que lo que impide a la gente venir a terapia más tiempo no es ni el compromiso, ni el miedo (que a veces también) es, por regla general, el dinero.

Te voy a contar un secreto: a mí me ha pasado.

Yo he tenido que dejar la terapia cuando no he tenido una economía del todo boyante. Lo bueno es que lo que he hecho en terapia me ha permitido seguir en crecimiento en las etapas en las que no he ido a terapia.

Sin embargo, permíteme que me explaye con este tema porque es importante.

La terapia puede no resultar barata si la miras mes a mes, o por horas. Pero también es cierto que es asequible para mucha más gente de lo que parece. Suele ser una cuestión de prioridades.

A ver, lo de caro o barato es relativo, yo te puedo hacer las típicas comparaciones de «carpetilla».

Como que, a lo largo de una vida, ni aunque vayas semanalmente a un psicoanalista ortodoxo que te tenga 8 años en su consulta, gastarás más de un euro al día en terapia. De hecho, a lo largo de tu vida, gastarás más en cualquier otra cosa;

En un coche, una casa o vacaciones, pero también seguramente en cosas más triviales como el gimnasio, ropa, café o copas.

Es así, puedes echar las cuentas.

Sin embargo, estas comparaciones son absurdas, porque sólo tendrían sentido si los beneficios que obtuvieses fueran similares.

Y oye, no seré yo quien se meta en eso. Muchas de estas cosas te pueden sacar del apuro si piensas «a corto plazo».

A pesar de todas estas explicaciones racionales, las emociones, como ya has visto, van a su bola. Así que por supuesto que a mí me dolía pagarle 65€  la hora a mi terapeuta en su momento.

Sabía que necesitaba la terapia pero, a veces, estaba en conflicto interno.

Quizás a resolver este difícilisimo (sin ironía) dilema, te ayude, como me pasó a mí, el tío de mi amiga María.

Es un tío con pasta, busca buenos profesionales y estos no suelen tirar precios.

El caso es que un día nos cuenta que una amiga suya estaba yendo al nutricionista, pero no veía resultados. Entonces le preguntó que cuánto le cobraba y ella dijo que 10 euros la sesión. El tío de mi amiga María se rió y le dijo:

¿Pero de verdad pretendes adelgazar por 10 euros la sesión?

Jajaja

No dio más explicaciones. Cualquiera podría pensar que un nutricionista que cobra eso no es un buen profesional, que incluso puede que NI SEA NUTRICIONISTA.

Pues podría ser.

Pero hay otra cosa más importante:

Y es que si uno paga un precio considerable por un servicio se compromete más con su proceso. Nos dejamos de tonterías, nos arremangamos y nos metemos en el fango. Es así, queremos hacer que ese dinero merezca la pena, queremos sacarle partido.

Y eso es muy positivo para la terapia.

PD: él está yendo a un nutricionista que le cobra 100 euros la sesión y le va bastante bien.

Yo no sé lo que debes o no debes hacer, no te conozco. Pero probablemente tú sí lo sepas. Bien tú, bien lo que yo llamo tu intuición; esa vocecilla interior que te dice cosas de las que te fías.

Me atrevo a asegurar que, si estás en está página y en la lista, si me lees, significa que has conectado conmigo, o que por lo menos, alguna parte de ti presiente que tiene sentido lo que te cuento, que te encaja y que te puede funcionar.

Y eso ya es mucho.

El resto, como todo en la vida, es probar y ver qué pasa si haces algo distinto.

Por supuesto, puedes coger esta opción o ambas opciones. Por ejemplo, si una tarde de invierno estás en pijama en casa y no te apetece recorrerte medio Madrid o si no vives en la misma Comunidad (incluso país) que yo.

La terapia online la realizamos a través de una plataforma segura, We-Doctor, donde se cuidará tu privacidad y tus datos estarán a buen resguardo.

Sesiones de psicología presenciales y online.

Horario: Lunes - Viernes 10:00-14:00 y 16:00-20:00

Nº Colegiada: M-33905